Con alma en suspenso
tal que suspicaz me elevó
a la torre de la calma
con el viento me fui.
El suspenso en el cuerpo
se volatiliza en un suspiro
claramente lo observo
“In crescendo” confino.
Se preguntó si al hacerlo
la inclemencia se acabaría
se contestó al preguntarse
que la vida sin la muerte qué valdría.
Mi alma festeja que
tu desdicha sea, también, mía
que el odio que te horada
me alimenta la alegría
La risa me sobra y
sobre tus huesos me vómito
puesto que el suspenso coincide
con el mal que me haz hecho
y con la ofensa recibida
la boca me enjuago y
los labios me seco.