Salvar

Me gustaría salvar al mundo y no como intentaron 20 siglos atrás

desearía salvar al mundo pero salvarle en verdad y no con intenciones mundanas

tendría la intención de hacerlo independientemente de sus co-habitantes

esperaría ofrecer mejoras aunque la vida no lo permitiese

librarle de pudredumbre y del egoísmo antropocéntrico

me gustaría salvar al mundo aunque, en verdad, este no quiere ser salvado.

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Feliz

 

Así  estoy yo con tu existencia

el saberte vivo, el desearte esplendor

conociendo la claridad de tu sonrisa

permanenciendo a tu lado invisible

 

Así estoy yo con tu presencia

sabiendo que habrás de morir

y que en ese moribundo camino

la libertad me aquejará

 

Así estoy yo al saberte muerto

con la presencia de carne putrefacta

tu mirada sin sentido, agusanada

así de feliz, así estoy yo

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Calma

La felicidad es un concepto compuesto por fragmentos vivenciales sin sustentos en la realidad, como si fueran fantasmas, que surgen en los sueños y que permiten dormir al ser aniquilados. Los momentos felices, y no digo de la vida, son claros ejemplos de la necesidad del sujeto por encontrarle sentido a su propia existencia, por intentar permanecer inmóvil cuando se acerca el abrazo de la muerte. Es, en ese punto, donde cualquiera, incluyéndome, somo capaces de protegernos con una mueca intentando demostrar, con esto, que no existe pereza en nuestros actos. Todos tienen miedo a morir y eso los hace felices; así, de esta manera, sustentan su sonrisa en la eterna vida como queriendo sustentar su vida eterna en una mundana sonrisa. El sujeto permanece inmóvil en lo que, el mismo, ha definido como vida; no comprende que, lo que ellos llaman vida, es prácticamente un concepto suministrado por su ironía (otro concepto sin definir y que se auto-adjudican como una estúpida bandera). Por otro lado y al intentar materializar el concepto de “felicidad” se olvidan de redefinir otros conceptos que, tal vez, seán más sencillos de introyectar. Ante la pregunta de si soy feliz: la respuesta es No; simple y llano. NO (con mayúsculas), no lo soy; prefiero vivir en calma observando la muerte acercarse; prefiero sentir la calma que me produce el entregar la vida a la muerte, prefiero buscar definir la calma sin auto-adjudicación sin soportar la estupidez que me rodea, pero sobre todo tener la calma de saber que todos, incluyéndote a tí que me lees,  “vivimos para morir”.

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Así

¡Eso fue!

Claramente me enamoré de la ternura

de su instinto infantil

y su plenitud conceptual

Me enamoré

durante lapsos de extrañeza

con sólo contemplar sus labios

me solté en besarlos

Le besé

En claridad decidí pertenecerle

aunque, yo, ya me crea

de creencia y creación

Me miré

En un espejo de infancia

de mis instintos plenos

así, ¡eso fue¡

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Preguntas 

Qué es introspección sin sufrimiento?

                 Conversaciones con el ser nihilista, simple

Qué es la simpleza sin la calma?

                 Ríos de éxtasis conjugados 

Por qué he permitido tanto?

                 Contemplar la sentencia eterna 

Permitiré seguir con las instancias ofrecidas?

                 No, no lo deseaba y aún así el odio ya no me carcome 

Se aclarará el panorama?

                 No me odio pero a la vez tampoco me amo

Qué es amor?

                Se ama lo material y la pertenencia. Somos objetos del Otro y no podemos ser objetos de uno mismo

Cuándo habré de parar?

                  Ya nunca. lo haré en el pasado, en la no existencia de mis memorias 

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Lluvia

  Esperando a que llegue la lluvia

   Bien. Ahora lo que ves aquí no tiene tu pertenencia;

   la sustitución de sentimientos equivale a un cuadro inerte de sobriedad…

   Contemplando suspiros de miel

   ¡Vaya!. A tiempo lo he entendido, en claridad;

   sin la eterna, y falsa, promesa de saciedad

   Esperando enmelarme de sed

   Y nunca lo fue, permití que te embellecieras en mis letras

   para convencer a tu falsa integridad de existencia.

   Aunque lo intentes no las entenderás

   La lluvia ha llegado, me relaja y humedece mis palabras

   estas líneas más elevadas que tu capacidad:

   ¡Más, que tu simple idiotez!

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Asi

Negro, 

cabello negro que en su seda me envuelve y

seduce con inclinación desmedida. 

Delicada ternura que deleita mis labios

 y produce explosiones crecientes. 
Terso, 

Cutis terso que incita a ser caricia y 

promueve parálisis de voz y aire. 

Suave clamor propositivo marcando 

mis pasos al ritmo de vida. 
Húmedos, 

Labios húmedos que me atraen cual imán y

me invitan a besarlos en calma. 

Incesante divinidad de ángeles que vibran

con palabras de agua y soplidos sin cita. 

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Mentira diaria 

Y ahora que todo acabó, ¿ves cuánto nos mentimos al jurar diariamente que eramos el amor de nuestras vidas? 

Todo eso fue una diaria mentira 

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Renaciendo

Tengo deseos de dormir en tus brazos
Y olvidar, así, por todo lo que estoy pasando
De sentir tu piel y tu alma sin ocasos
De desear sin esperar los buenos ánimos

Tengo la necesidad de estar a tu lado
y nunca más pensar en los momentos
De caer rendido de cansancio en tu regazo
De suspirar con tu alma al momento del viento

¡Tengo la importancia de dejar de sufrir!
Puesto que sigues aquí, aquí a mi lado
La sincera oferta, que das, de volver a vivir
Y empezar desde cero, desde nada empezando

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El mar y an

Tempestad…
Suplicio inmediato en una palpitante claridad
de conceptos que, al momento, se van diluyendo.
De corazón abierto y constante difusión ;
de mano ofrecida y vida acabada.
Brisa de muerte esperanzada,
olas crecientes que ahogan recuerdos

Y: An se echó al mar.

Ansiedad…

Oleaje constante, brusco; pendiente, contundente.
Agua que hunde y tierra que jala, que jala despacio;
sin retornos, sin espacios. Alma clarificada.
Obscuridad que apresada, sume en infortunios;
y es en ese clamor incesante donde mis pies se atrapan.

Y así: An se echó al mar.

¿Tranquilidad?
Fondo que atrapa, densa atadura de borrasca
estoy preso de suspiros que me relajan
pienso sin recordar y recuerdo lo reciente.
Ahí me encuentro, inmóvil y en paz.

Y aún así : An se echó al mar… Mar y An

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