Triste historia (1)

¡Uf! — expresó al permitir el paso del aire y como respuesta de la luz que entraba por la pupila.

¡He llegado! — sugirió en procesamiento

Aunque en realidad ya no pensaba.

Esa mañana se percató que había estado imaginando, por meses, acerca de la manera en la que se desenvolvería.

Destellos continuos, palpitantes… superfluos. Estridencias con sueños

Desde hacía tiempo decidió cambiar el todo por la nada, sin miramientos. Y en su estable mirada se dejaban ver indicios de introspección

Independientemente de que ya no observaba.

Su mente se ocupaba de pequeños pensamientos formados por grandes detalles; había comenzado un camino que le llevaría a la gloria o a la inmundicia.

Y como en toda historia nunca esperó lo que el destino le deparaba.

Cascadas de estímulos.. aún pulsantes, oníricos y centrados en el ritmo.

Lento, meticuloso: desmembraba las circunstancias; se centraba con intención. Aún deseaba pero sin instaurarse, quizá escindido o quizá condescendiente.

O eso era lo que él creía

Movimiento en torpeza, sentimiento en extrañeza y sus gracias compleja.

¡Uf! — exclamó por primera ocasión…

¿Aún queda camino? —se preguntó extrañado

Aunque sabía que no era la última vez que le pasaría…

Siempre pasaba por el mismo bucle, siempre lo hacía.

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Acerca de Toto

SImple, entregado, fiel y melancólico. Neurótico desde el punto de vista analítico y psicótico en sueños y escritos. Vomitivo por las mañanas y sufriente por las noches. Así soy yo...
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