Tras el ocaso

 

Deseé fuese de inmediato

instantáneo, acorporal

arrancado de tajo, de raíz;

sin color, una gris tonalidad.

No hubiese soportado la angustia

de la pérdida a intervalos,

simplemente de mirar,

saber, olvidar y partir.

En algún momento

supuse acortar y

desplazar paredes;

llenar el espíritu con miradas

crear ventanas y permitir la luz.

Cae la tarde, el sol aún brilla y

se dibujan colores de melancolía

sigo andando, autómatico, temblante.

Aún existen espacios blancos,

papel a entintar, sangrar y,

sobre todo, aligerar el cuerpo…

escupir la carga…vomitar.

Y ahora, cuando el ocaso me alcanza,

vuelvo a casa enfermo, adolorido

 y con un vacío en el alma.

 

 

 

 

(en la serie automatismos diarios)

 

 

 

 

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About Toto

SImple, entregado, fiel y melancólico. Neurótico desde el punto de vista analítico y psicótico en sueños y escritos. Vomitivo por las mañanas y sufriente por las noches. Así soy yo...
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5 Responses to Tras el ocaso

  1. Hola Toto, no estés mal. Has llegado a casa. aquí todo se cura. Te cuidamos. Besos.

  2. Adry dice:

    😦 ya no puedo leer 😦 disculpa.me siento asi.

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