De ciertos Viajes

Hoy, como siempre, se desprendió una parte de mí,

el alma voló y se acercó, yacías tan quieta.

Intenté acariciarte, no hubo tacto…sólo observar.

Mi voz cambió al mirar tus labios,

carmín sobre perla, una necesidad,

Quise hablar, susurrar, despertarte… en vano.

Te deseé así como estabas…

Ante la necesidad de tocarte mi mano se fundió con tu piel…

mi tacto desapareció.

Quise besarte, esfuerzos fallidos…

mis labios quedaron suspendidos en el aire.

Abriste los ojos ¿me miraste? o simplemente,

tal vez, fué solo la intuición de que estaba ahí.

 

Como de costumbre, con esa mirada,

triste viajo de regreso y vuelvo a mí desesperado,

es algo que no puedo impedir, simplemente sucede.

Te observé y no te tuve; me pensaste y no me detuviste…

nunca he estado seguro si notas mi presencia.

 

Esto se repité cada vez, cada velada.

Viaje, encuentro y triste regreso.

 

Distancias que reprimen deseos, que matan placeres,

injusticia de separación, de lejanía.

Quiero gritar, externar mis sentimientos y es prohibido,

lo único que existe y a lo que me aferro es un sentimiento:

saberme amado es mi total sustento.

 

 

(en la serie automatísmos diarios)

Anuncios

About Toto

SImple, entregado, fiel y melancólico. Neurótico desde el punto de vista analítico y psicótico en sueños y escritos. Vomitivo por las mañanas y sufriente por las noches. Así soy yo...
Esta entrada fue publicada en Automatísmos diarios. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s