Madero

Aquí  se inició la historia que me trajo
y aquí mismo se consumó tu proceso.
Tal vez no nos cruzamos en persona, 
sin embargo, en vida nos encontramos
unidos generamos la espera y, así,
unidos hemos producido todos nuestros espacios.
Recuerdos de vida, de ofrecimiento
gente pasando al compás del organillero
leyendas de antaño,  leyendas recientes
así es la calle del amor, la calle de Madero.

Publicado en Automatísmos diarios | Deja un comentario

Cobardía

Una vez más el destino se ha empeñado en volver a jugar
ofrece, como siempre, y cuando te sube abre las garras
y te suelta, te azota y arrastra; con sus largos dedos me alcanza
me soporta, reconforta y, a la vez, traiciona y aunque intento safarme,
por vías alternas, le encuentro de cara, lo enfrento y huye
le busco y se esconde, lo ignoro apareciendo de nuevo.
No le temo, él lo hace pues es de cobardes actuar a escondidas.
¡Aquí estoy! ven y ataca honestamente, iniciemos una batalla pareja;
mátame o muere, pero aparece y lucha; confronta,
sin tu característica mediocridad, sin tu inherente cobardía
preparado estoy, siempre lo he estado, siempre ha sido asi;
¡tú!,destino, nunca ha sido tu caso ni nunca lo será.

Publicado en Automatísmos diarios | Deja un comentario

A tí

Soy adicto a tí
                     y a tus besos
a tus abrazos y palabras;
             suspiros,  caricias
a cada instante que guardas
y en cada mirada no forzada.

                    Soy adicto
a la forma en que me hablas
pues me haces suspirar
cada mañana.

            Soy adicto
             al beso guardado
que me mantiene con vida
que me produce nostalgia
me mantiene con vida
y  me obliga a respirar.

Publicado en Automatísmos diarios | 2 comentarios

tres

Sentados juntos, muy juntos, tan juntos como para producir calor; tomados de la mano, probablemente como lo han estado durante muchos muchos años; y a pesar de las callosidades de su piel no se han de haber soltado más que para lo necesario; manos cargando el tiempo, largo tiempo…cargando amor. Él con sombrero, ella con rebozo; ambos con ropas limpias, trapos viejos; ambos mayores, ambos compartiendo. En las manos flores, pero no de esas flores que son arrancadas de su raíz para adornar y que van muriendo poco a poco (como ellos), eran flores tejidas, flores creadas por esas manos cansadas, flores eternas como sus almas. La curiosidad me ganó y me acerqué a saludar. Me recibieron con sonrisas incompletas, sonrisas alegres, sonrisas como las de aquel niño que, creando vida, empieza a mudar dentadura; en este caso, dejando vida. Levantaron los brazos mostrando las flores como si de una ofrenda se tratara: rojas, blancas, anaranjadas y moradas. Bajé la mirada y noté su vista cansada; busqué en mis bolsillos dinero y les ofrecí en recompensa, lo tomaron temblorosos. Él se levantó y volvió a sonreír, se alejó con el billete; ella me entregó tres flores, dos rojas y una blanca; yo sonreí con mi risa completa, aquella que en algunos años perecerá por el paso del tiempo. Él regreso con tres piezas de pan que había comprado con el dinero que le había dado, ella tomó una pieza y me la ofreció; yo la negué; él insistió tomando su parte; ambos, ellos, yo, nosotros desayunamos juntos. Ellos se levantaron agradeciendo por la compra pero sobre todo por la compañía y la comida.  Yo agradecí a Dios por tantas bendiciones y, al final, lloré. Tres personas, tres panes, tres flores…

Publicado en PROSA POÉTICA | Etiquetado , , | 2 comentarios

Aquí estoy

Claramente lo sustento
que sin penumbras
aquí me establezco
suspensos claros que,
complementan el tiempo
y en sollozos lejanos
se vayan diluyendo.
Aquí estoy  a tu lado
como lo he prometido
integrando vidas
comprendiendo conciencias
templando pasiones
besando muy lento
éste es nuestro momento
¿crees que lo sabes?
te amo como al viento.

Publicado en Automatísmos diarios | Deja un comentario

De la mano

Entre el temblor y el tímido sudor el calor me reconforta, percibo tu tersura en esa simple caricia. Es como si la vida se detuviera ante tu mirada y como si cada momento fuese una cura a mi alma. Tiempo atrás lo experimenté y ahora que lo he repetido me produce recuerdos y, a la vez, emociones nuevas, los años pasan pero el sentimiento ha permanecido y sigue permaneciendo en el corazón. 

Y entre el nerviosismo y mi voz cortada la finura de tu piel me estremece, observo nuestras necesidades. Estos últimos días han sido significativos,  producto de miradas cercanas hemos andado como en aquellos tiempos en que soñábamos con futuros; hemos completado esperas, instaurado tiempos y producido momentos; generando circunstancias…simplemente contemplando la vida.

A pesar de infortunios entre miradas, dedos cruzados y silencios pausados ese simple gesto, ese leve retroceso de dedos alimenta mi espíritu e incrementa mis sueños. Un futuro se va develando, los sentimientos permanecen aflorando, nuestra piel se recarga de tacto y el discreto momento de uniones  complementa mi existir. Y así, andando, de la mano he comenzado, nuevamente,  a vivir.

Publicado en Automatísmos diarios | Deja un comentario

Tanto

Soñé contigo
tanto, que estabas tan cerca
tanto, que pude apreciar tus ojos
así tanto, que alcancé a besar tus labios;
y mientras más te sueno más te acerco
pues lo deseo y, en silencio, lo necesito.
Y te sueno tanto, y tanto te sueño,
que te atraigo a mi lecho y
te tengo, aquí,  a mi lado,
sin ausencias lejanas
como el dia de ayer
en el que te necesité
tanto.

Publicado en Automatísmos diarios | Deja un comentario

Realizando

Bien, ahora me encuentro a tu lado
el olor de anoche me ha estremecido
te observo y permaneces inmóvil
como soñando con el tiempo.

Tal vez, te encuentras a mi lado
la luz de la mañana me ha despertado
entre abres los ojos y me observas
ahí, contigo, estuve soñando.

Cierto, estamos abrazados
los sentidos, de besos, se fueron llenando
y al mirarnos comprobamos que,
cada sueño lo  hemos ido realizando.

Publicado en Automatísmos diarios | 1 Comentario

A mano

image

Publicado en Automatísmos diarios | 1 Comentario

Juntos

Estoy aquí, de frente,  sin palabras
sólo observándote labios discretos
que he vuelto a encarnarlos

Estás ahi, tierna y discreta
observando mis manos
dedos entrelazados

Estamos aquí,  sin guardias
uniendo nuestras almas,
hemos vuelto a amarnos.

Publicado en Automatísmos diarios | Deja un comentario