Selene

 
Regalé  mi luna y, junto con ella,

todas mis noches bajo su luz;

el destello que hubo iluminado y

producido tantos pensamientos,

ha desaparecido, estoy perdido…

vacío asesino de esperanzas.

He estado con las pupilas dilatadas

intentando constantemente

arañar la inmensidad del negro,

maldiciendo mi ser y pensando…

oscuridad  absoluta de sueños ausentes.

Trajineros, bestias y carruajes han fallado,

se han perdido por su ausente llaneza

y junto con ella su humilde sapiencia.

En la soledad he intentando escuchar,

deseaba observar cautelosamente,

y me mantuve callado, calmo…atento,

sin pensar mas que en su recuerdo.

Debió ser el vuelo de un ave nocturna

quién despertó su parsimoniosa claridad

agigantándose lentamente y sin final.

Apareció  y, de entre sus hilos,

se ha dibujado de nuevo su sonrisa,

en plateado se ha convertido el entorno

ofreciéndome sus brazos de luz…

los recibo y aferrándome a ellos

una pequeña esperanza se habrá de asomar.

 

Ahí está de nuevo en cenít, impasible, clara…

¡ahí está! iluminando nuevamente mi andar.

 

 

 

(en la serie automatismos diarios)

 

 

 

Publicado en Automatísmos diarios | Deja un comentario

Cuatro a la vez

 
Llegaste,

 

Por un instante te  pude arrancar de mi piel…

y te observé

concebí tu belleza longeva, jovial, apartada y serena

la candidez de tu piel nieve, cielo azabache y labios carmín

 

incluso te alejé de mis pensamientos…

y te volví a pensar

tal y como eres, ta cual soy, como pudiésemos ser,

separados en sentimientos; cercanos en distancia

 

aspiré con vehemencia a desterrarte de mi vida…

y de nuevo te incluí

unilateral, brevísima y espontánea; luz,

claridad iluminando mis espacios, mi verdad

 

instintivamente procuré negar tu existencia…

y te reconocí

la realidad concreta de tu alma; paciencia,

tu belleza y dicha sobre mis aspiraciones apartadas

 

solo al final y en ese momento, te dejé de querer…

y nunca te dejé de amar

esperé sin fundamento lo pretendido ante mi ansiedad;

así como me ves abatido y sin fuerza, sentado, te espero

 

sobre todo capricho desee dejar de aceptarte y admirarte …

y ahora me hinco ante tí…

 

 

(en la serie automatismos diarios)

 

 

 

Publicado en Automatísmos diarios | Etiquetado , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Annógiu

 

 

“dolore ispinghet boche,

 menzus dolore in oro chi no dolore in coro”

 

Hay cosas que se callan pero nunca podrán ocultarse.

 

Te hablo en dulzura, con mi silencio, tratando de acceder a cada uno de tus pensamientos;

taladrando con mis gestos tu sentir, inspeccionando, queriéndote.

 

Se que me escuchas. Lo expresa tu  alma, se percibe en tu mirada.

Y aunque las circunstancias no permitan el flujo del deseo, la esperanza que subsiste

es más fuerte que las barreras, mucho más fuerte que tus premeditadas ausencias.

 

Te miro cuando no me ves, cuando tus pensamientos se encuentran ocupados en el ayer.

Te beso con mis pupilas y me reconforta tu aliento. Te hago mía, te poseo.

 

Se que me miras. Te ocultas. Lo demuestra tu  esencia; se adivina en tu sonrisa

e independiememente de los caprichos infundados en tu raciocinio la vida aclama y,

es ahí donde me sostengo para no caer y romperme el cuello, para no perecer.

 

Hay gestos que se esconden pero el tiempo los revela.

 

Pretendes no darte cuenta que sin máscaras me muestro, que desnudo mi alma al tiempo

que arranco las lágrimas de mis ojos para hidratarte con mi ser, con mi vivir.

Y noto tu alevosía y pretendo no darme cuenta que me vas matando con tus evasiones.

 

¡Hiéreme!, ¡ahórcame y brilla! hazlo así que me duele. ¡isconnórtu!

 

Esta tortura es un “dolor que impulsa la voz” a escribir y gritar mi melancolía, es un sufrir constante como ninguno. “Es mejor dolor de oro que estar en coro sin dolor alguno”

 

 

 

 

 

(en la serie automatismos diarios)

 

 

 

 

Publicado en Automatísmos diarios | Deja un comentario

Sguardo e fuoco

 

Tus palabras lo dijeron todo…¡ te contradijo la mirada!

 

Madera apilada y cenizas volando

hoguera incesante, vehemencia;

ráfagas de esperanza que ascienden

¿qué tan alto habrán de llegar?

nimio será, cayendo se apagan.

La luz se reflejó en tu piel

intentando impregnar tu recuerdo,

y, mientras el fuego ardió

en su elevado torrente,

su calor me abrazó tristemente…

¡así!,sólo así me logró quemar.

 

Sígueme…¡quiero arder con tus brazos!

 

Brasas envolventes y gélido viento

tu esencia al frente, mi ser en medio

aspirando mucho más que a tu imagen

ímpetu a prima faz, sumisa petición.

En eternindad y mente te conservo,

te miro y espero…sobre todo concedo

“domíga, catàssa… allampàda”, soy directo.

En aquel momento, desde ese tiempo

sin apartar la vista de tus labios

lloré internamente mi sufrimiento

añoré, a cuenta, algún día poder encarnarlos.
 
 
 
 

(en la serie automatismos diarios)
 
 
 
 
 

Publicado en Automatísmos diarios | Etiquetado , , , , , , , , , , , | 2 comentarios

Caminando

 

Me es tan difícil entender que, tal vez en algún tiempo y a través de su sentir, aún existan personas caminando de la mano mirando hacia la inmensidad.

Comprendo, sin embargo, que la facilidad con la que se describe tu silueta haya sido mi único camino para hallarme incluído en la eternidad y ser, ahí mismo, rescatado.

Perfil definido por tus labios temblantes, ajorca ajustada sin esperanza que, incluida, permanece sin perecer;  tierra flanqueada por cuatro cabezas de rey moro, de sable y encintadas de plata… tanto así como tu gloriosa belleza.

Ven, vayamos andando, acércate y pongámonos en marcha; el horizonte nos espera y una vida aclama.

Ésta vez, creo que perder fué más difícil que el doloroso momento de empezar a caminar; aún más, sólo esta vez fué mucho más difícil que intentar ganar.

 

 

 

(en la serie automatismos diarios)

 

 

 

 

Publicado en Automatísmos diarios | Deja un comentario

Estar sin tí

 

(Microcuento 2)
 
 

Cierro mis ojos, percibo tus labios, anhelados como el beso ausente más deseado. Mi piel, sin
haberte tocado, ya te extraña… más que mi mente. Deseo tu cuerpo pero más tu presencia. Sensualidad: ausencia en sueños. Pensarte: mordaz elemento sexual. Mis ojos cierro y con mi vista te toco. En cada escenario te haces presente, incluso, mucho antes de haber aparecido, antes de venir a mí. No naciste y triste será pues, al final, no habremos de encontrarnos.

 

 

 

Publicado en Cuento | 3 comentarios

Antes de partir

(Microcuento 1)

 

 

Te abracé como tantas veces lo hice y como otras que ya no serán. Arrodillado, por tu altura y ante mi suplicio. Es tu partida mi sentir en pérdida, mi necesidad de tí cada mañana. Ahora estás lejano pero presente en mi alma, te extraño ya, y desde ayer, y desde antes de que adiós digas con tu infantil mano, esperando volver a mi lado. Me incliné para alcanzar tus brazos y no dejarte huír pero sobre todo para, por última vez en vida, olerte y tenerte junto a mí.

 

 

 

 

 

 

Publicado en Cuento | Etiquetado , , , , , , , , | 5 comentarios

Y al final

Hoy reservé la fecha de mi muerte

y sin compromiso, me mantengo

en esencia contrastado, y en descanso…

perpétuamente se ha deseado

 

Colorida vida en esperanzas paridas,

claro, simple y en verdad sincerando

feliz claridad de dicha, comienzo eterno

concreto suplicio, caritativo y estable

 

Mirando yace mi inmóvil cuerpo,

subyace y suspira sin mirada,

instituye claridad, significancia

conceptos tardíos e incesantes

 

Iniciará ante la partida, lejanía

se mantendra  en mi mente

en mis recuerdos subsistiendo

pérdida y distancia, creciente

 

Hoy la muerte me ha reservado

y me espera pausada, sin prisa

sentada en la vida, sonriente

me llama y sin premura aclama

 

 

 

(en la serie automatismos diarios)

 

 

Publicado en Automatísmos diarios | Deja un comentario

Peonía

 

Sin razonar. Comprender las cosas de manera instantánea

en íntima percepción y adecuando las vanalidades, concretizar;

visión beatífica cual mordacidad en directo perjuicio. ¡Ésto!

 

Con perversidad. Serenamente observar cada sutíl movimiento;

la lengua humana y su maldita paradoja enfada por su terquedad,

nardo, adulterina y gatuna; enmudece, comprende, vibra y cura.

 

Ante cierto aire el suspenso ha comprimido las esperanzas

clamor incierto tras las desidias sobre simples encrucijadas.

Sin inclinación, sin repugnancia…aspecto de asombro. ¡Éso!

 

Estupor de petalos, lozanía de la ciruela y barbas de una pluma

roce cuadrado incluído en simetría, estruendo completo, geometría

Cantatas, olor y jaqueca… nectar triste de lagrimas en traición.

 

 

 

 

 

(en la serie automatismos diarios)

 

 

 

 

 

Publicado en Automatísmos diarios | 2 comentarios

Carnada

 

Tirando anzuelos al aire, al azar; en calma; en espera,

y al final el resultado esperado, preciso… perfecto.

 

Los peces salen del agua, extienden sus escamas

brincan de alegría ante la idea de ser enganchados,

tras la necedad de dejarse picar, ante su necesidad.

 

Están satisfechos…han caído nuevamente y, así tal cual,

lo seguirán haciendo, con el mismo ritmo, con la misma frase,

mientras el alba amanezca y el sol ternure mis mañanas;                     ¡sobre todo!

mientras me mantenga al borde del río de mi existencia.

 

 

 

 

(en la serie automatismos diarios)

 

Publicado en Automatísmos diarios | 1 Comentario