Estaba completamente seguro que pasaría,
historias diáfanas tendientes a la repetición,
inquietudes, dudas y achares, falta de pasión,
pedimentos sin sustento, celotípias, poca intención.
Cada letra, en su totalidad, fué pensada y creada para tí,
tiempo invertido, angustia de tardanza;
fuíste mi prioridad, sustancial circunstancia…
Ahora ha cambiado, está sangrado más no revocado y,
a diferencia de la vez anterior, he decidido seguirlo plasmando,
continuar mi viaje; la travesía no acaba; mi aventura está comenzando;
es sustancial y benévolo… no pararé mi diario.
Aquí lo plasmo y con orgullo lo digo
a través de mis ojos estará realizado:
para cada sentir que, de sujeto, sea necesitado;
para cada paz y calma en busca de espíritu;
para cada idea sin circunstancia…en fín,
para cada letra deseando ser leída, identificada y sentida.
A pesar de que lo advertiste, sabía que volverías;
aún tienes la necesidad de saber mi sufrir,
tuviste la confianza en que pararía, no fué así…
sigue plasmado, nítido, evocado y libre.
En letras me fundo, entre papeles me duermo,
ha estado desde siempre encarnado,
ésta es mi canción y sentir; ha sido mi diario sufrir;
hoy ya no importa si la escuchas o si no la quieres oír,
estoy seguro que muchos oídos habrá por ahí; más,
sólo recuerda que ésto siempre ha sido parte de mí.
(en la serie automatismos diarios)