Exactamente ese sentir es equiparable al mío al saber que compartes el sueño,
independientemente de la comprensión total del desarrollo del cuento.
Confiar en el entorno es indispensable,
y más cuando la distancia está de por medio;
implica complicidad e incide en plenitud,
provoca madurez y establece comunicación.
Por el contrario, los pensamientos flotantes,
esas ideas descontroladas que surgen sin sustento;
atacan y martirizan, desgarran vínculos
construyen muros y establecen distancias…
En la sinceridad y libertad,
nada ha pasado y no pudo haber sucedido;
lo más cercano es que mi mente divagó por tus labios y tu piel
mucho antes del “todo” y todo mucho después del “antes”.
Aquí propongo deseo mútuo, pasión insatisfecha y alterna,
presencia en sueños y ausencia ante el “Otro”
busco un poco de paz interior y ésa sólo tú me la puedes brindar…
no hay nada que subsanar.
Ante las oportunidades que sobran las promesas por su peso subyacen,
son más potentes y enérgicas;
la verdad florece y la honestidad se hace presente…
puedes estar en calma, de verdad, yo lo estoy y no debo nada.
(en la serie automatismos diarios)