Reflexión

 

Quizá, en la realidad, los eventos sucedan en tiempos distintos,
procesos alternos, paralelos, físicos y oníricos;
quizá, los parámetros se modifican drasticamente
abriendo ventanas por las cuales poder escapar.

 

Me encuentro recostado, con la mirada dirigida a un punto indistinto y sin intención, siquiera, de encontrar respuestas. Tras la agitación, mi respiración es nuevamente simple, alterna. Me alimento del aire sin necesidad de más conceptos, sin querencias… simple descanso, receso estable. Entregado al placer de la inmovilidad y deseando permanecer en este estado lo que me resta de vida, sin preocuparme por nada. Continúo…

 

Tal vez, en la verdad, los conceptos son distintos e inestables,
cambios imperceptibles, fugaces, exactos y bondadosos;
tal vez, la madurez alcanzada permite modificar actitudes
cruzar ventanas, aventurarse a un nuevo estadío.

 

El sudor en la piel me ha refrescado, me siento pleno independientemente de los vacíos. Con la mente, ahora relajada. hago un recuento de cada momento, inventarios celosos. Valoro y guardo con avaricia aquello bello, aquello tierno que queda en mí y que desgraciadamente ya es muy poco. Intento desechar el desasosiego, está encarnado y sé que arrancarlo me sangraría. Sigo en mi lucha…

 

¿Acaso será necesario sufrir para plasmar?
elemento taciturnos, frutos secos, semillas por florecer,
¿acaso, incluso, la primavera se acerca?
felicidad y calma. ¡Ventanas! me aventuro a cruzar.

 

Me levanto, enjugo el sudor y observo al cielo, me doy cuenta que cuando he estado de pie y en marcha  nunca lo había observado en detalle. Sus colores me sorprenden, me motivan, es equilibrio perfecto. Ahora entiendo: ¿Cómo queremos tener un panorama más abierto de nuestro entorno si solo miramos hacia abajo? Andamos cabizbajos, mediocres, conformistas. Hay mucho más allá arriba, mucha belleza por explorar, por disfrutar.

 
Estoy de vuelta y desde este momento traigo pintada en mi cara esa estupida sonrisa de felicidad.
 
 
 

(en la serie automatismos diarios)
 
 
 

Publicado en Automatísmos diarios | 1 Comentario

Algo desean

 

Están ahí, les escucho murmurar

hablan de nosotros, sin embargo,

no distingo frases completas

pareciera ser que vienen hacía acá.

 

Constantemente imagino que soy algo distinto, ajeno a mí;

juego con pertenencias y sucesos, con imágenes y sentimientos

los tomo, los apilo en torres y después los derrumbo…

empiezo el juego de nuevo.

 

Un rompecabezas eterno, cada pieza un sentimiento

cortadas individualmente, separadas, sorteadas y echadas a su suerte.

Están moldeadas, son únicas, una para otra se pertenecen.

Unidas se separan nuevamente… es otro juego.

 

Ir y venir, tren en marcha, vaiven de vida, constancias, similitudes

cada pieza puesta es un retroceso hacia el futuro, hacia la verdad.

Dejando fragmentos voy marcando el camino de vuelta y mientras lo armo,

a la vez, alimento los sentimientos, ésos, que están ahora rumorando.

 

Sí, son ellos y están en camino, se acercán pronto

desean tocarnos y saber de que estamos hechos

hacernos hablar y sincerarnos…  ¡intimarnos!

escucho que intentarán unirnos en carne y alma, los dejaré.

 

Y a pesar de infortunios y contra cualquier eventualidad volveremos a comenzar.

 

 

 

 

(en la serie automatismos diarios)

 

 

Publicado en Automatísmos diarios | Deja un comentario

Palabras simples, palabras

 

Un pensamiento perdido está a la espera de ser rescatado

sus manos, frías y blancas, comulgan con la espera

se mueven, efectivamente tiemblan, e intentan generar conceptos,

no todo está perdido… no todo está acabado.

 

Una idea está volando en busca de tranquilidad

sus labios, en suplicio, rezan y se incorporan

intenta, llanamente, comprobar la entrega

nada se ha encontrado…todo está presente.

 

Un sentimiento navega a la deriva intentando no naufragar

sus brazos tensos, y abiertos al agua, se oponen a la marea

no piensa, precisamente ocurre, se esfuerza por crear

nunca se ha redimido…todo puede recuperarse.

 

Un reposo completo hace suplicas de  nuevos movimientos

sus ojos, cerrados y ciegos, intentan ver más allá del horizonte

conciben, idealizan y se esfuerzan por crear, ser productivos

jamás habrá rechazo … todo brotará nuevamente.

 

Pensar, idear, sentir y reposar, en ese orden o dispersos,

permutar los conceptos obteniendo constancias y desdichas

manos, labios, brazos y ojos, en conjunto e individual,

esperanzas hay, el motor de vida está más allá de la mar…

 

 

(en la serie automatismos diarios)

 

 

Publicado en Automatísmos diarios | Deja un comentario

Zozobra

 

No quiero ni debo pensar más,

intento decifrar letras y buscar fallas donde no las hay

así como la suspicacia se hace presente, ahora,

en angustia me retuerzo, muero en esperar.

 

Interpretar situaciones en conveniencias

implica no atender a lo que se ha formado,

esfuerzos vanos, angustias disminuídas;

generación de desconfianzas, tirar al olvido.

 

Mientras más vueltas doy a una situacion,

mientras más me esmero en entender lo que acontece,

por desgracia, y como siempre, atino a la desdicha

pareciera ser que influyo directamente en inconsistencias.

 

A pesar de lo acontecido, me mantengo pensante

creyendo que con esta actitud modificaré decepciones,

ahora no lo sé y nunca podré saberlo, el mar se fué,

la huída se ha hecho presente, tal vez no volverá.

 

Es abierto y se merece, fué hecho para tí…

tómalo, acéptalo y hazlo propio como el aire que te rodea;

o, déjalo donde está y olvídalo como nuestros mejores momentos;

tal vez no llenará otros vacios, sin embargo, ahora no ya importará más.

 

 
(en la serie automatismos diarios)
 
 
 

Publicado en Automatísmos diarios | Deja un comentario

Al día

 

No hay mucho que escribir a pesar de que lo necesito,

mi voz empuja a salir mas mi garganta ha permanecido cerrada de dolor

mis dedos tiemblan y letras sin sentido vienen a mí.

 

Como hoy, hay días que es tan difícil hablar conmigo mismo, hacer introspección;

imitar solilóquios, establecer parámetros y dar significantes.

Lo prentendo sin éxito, no importa: ¡sólo hazlo! -me murmuro.

 

Intento entenderlo, al contrario de lo moralmente estipulado,

mientras que mi alma se recupera mantengo la imágen en memoria

justo es, lo fué y lo será… se lo merecen y lo merecemos.

 

Mirada perdida, mente divagante, sueños guardados;

estoy bien y en paz no obstante requiere tiempo

(sin tilde) intima paciencia nuevamente…

(tildada) íntima calma, instiga dolor.

 

Fué necesaria la sinceridad, lo supe desde el principio

en sueños referí con libertad y sin reserva todo lo que ofrecí,

aún en las cosas inmodestas ofrezco disculpas,

pido perdón por nada, busco perdón por dolor.

 

Volveré poco a poco, lleva tiempo, mientras tanto seguiré intentando plasmar mi diario.

 

Publicado en Automatísmos diarios | 2 comentarios

Alcances

 

La noche me alcanzó pasando de lado,  al alba me regocijo;

algo inesperado sucedió marcando permanentemente mi destino,

palabras delicadas que se han encarnado y permanecerán;

en mi somnolencia expreso y plasmo: eres parte de mí.

 

Un detalle, frases, sonrisas y una mirada,

causas aparentes para la entrega de mis horas,

para sacrificar mis miedos y ofrecer mi desvelo;

he adornado con imágenes nuestro sitio, lo mereces.

 

Eres mía en espíritu, en alma y carne te pertenezco;

en totalidad, al observarte, la subjetividad desaparece

y a pesar de la ventana que nos interfiere he logrado tocarte,

te he pensado en real y circunstancia, en tiempo y complemento.

 

Claro y sustancial, cerca de tu presencia y tus brazos,

imagino como se fundiría mi cuerpo con tu brillantez,

soy cera aplicada a tu piel, calidez en tu ser;

soy barniz que te cubrirá y protegerá… me derrito en tí.

 

Llama encendida, luz de fe, convicción y esperanza,

unión de alma y cuerpo que origina suma complacencia;

desconozco la ruta e independientemente de tu centelleo,

me guío hacía a tí por instinto, por lo que siento, por tu dádiva.

 

Forjé este camino, lo marqué de tanto ir y venir,

de todas esas veces que fuí a tí y encontré cerradas las puertas,

de aquellas que retrocedí y avancé sin dudar, terquedad por tus labios,

ahora, al fín, los portones han cedido, te he alcanzado!… ¿puedo entrar?

 

Cuando nos alcance el día estaremos presentes,

juntos, disfrutándonos… tal cual hacemos ahora en la lejanía.

 

 

(en la serie automatismos diarios)

 

 

 

Publicado en Automatísmos diarios | Deja un comentario

«Epitaphíus»

 

He presenciado la ocasíon de mi muerte,

ha sido un momento claro, instante fugaz,

salto de la oscuridad a la luz, transferencia total.

 

Todo fue tan rápido que pareciera que sigo vivo,

sabía que debía pasar; lo noté y sin hacer algo por impedirlo,

me concentré en mis sin-sentidos, cerré mis ojos y me atreví a descansar.

 

De súbito me dí cuenta que no hay vuelta atrás,

que tanto los planes como los sueños no se concluirán

que no existen prórrogas ni retrocesos, promesas que no acontecerán.

 

He muerto no obstante no me hiere el pensarlo;

no hay angustia, todo lo contrario, me voy con tranquilidad…

morir es flotar con concordia teniendo la mente despejada.

 

¿Comprendes que no regresaré?. Yo sí y, sin embargo,

esperaré por tí, como lo hice en vida, con mi alma abierta

con la única diferencia de que ahora será en eternidad.

 

Sólo resta solicitarte algo:

ofréceme tus labios e invitame a tus brazos

como lo hubieses hecho en mi presencia;

llévalos al viento y acércate a mi lecho…aquí estaré.

Sabes perfectamente que ése fué mi eterno sueño.

 

Epitafio: Heme aquí, y a partir de ahora no más mañanas,

me nutrirá la lluvia, me secará el viento y alimentarán las flores;

vuelvo de donde vine, permaneceré aqui, eternamente,

aguardando como lo hice en años.

 

“Estoy en paz por que en vida concebí que amar es mejor que vivir”

 

 

(en la serie automatismos diarios)

 


 

Publicado en Automatísmos diarios | 5 comentarios

Suplicio

 

Consideré todo consumado, maduro y constante;

la interacción, los conceptos, las entregas y los recibimientos

habían permitido que el anhelo de ternura fuese palpable, estable.

Más aún, sustenté  mi intensidad de vivir en la búsqueda de tu existencia.

 

Pedí un juramento y solicité fuera bajo “Su nombre”

sabiendo de antemano la suma  importancia de este hecho,

lo significante que es, en tí, su presencia y complacencia.

Aún yo, no creyendo, en retribución también juré,

lo hice orando en seriedad, esa que he perdido con los años,

no fue en falso, no me arrepiento y sostengo mi palabra.

 

Bajo estas premisas comencé a planear, a vibrar y a soñar

me fuí llenando de ilusiones, volé sobre campos y montañas

me sentí liberado y puro, alegre y vivo, sano, completo y pleno.

Ahora abruptamente me has regresado a mi realidad… lo acepto,

ha sido mi error obtener tu presencia esquivando circunstancias,

ignorarlas, evitando realidades hirientes…simplemente desplazando.

 

De ya y con los pies en la tierra me doy cuenta que,

los compromisos son azarosos cual moneda echada al aire,

sólo dos posibilidades existen: o se cumplen o se olvidan,

igualdad en ocurrencia que se reflejará en gozo o sufrimiento.

 

Comprendiendo los miedos y valores es ahora que te ofrezco un ruego:

permíteme saber de inmediato que no estoy equivocado

que aquello que juramos podrá llevarse a cabo.

Ante una negativa no temas, también sabré entenderlo,

te ruego me ofrezcas realidades para planear un futuro con bases,

llenar vacíos y obtener lo necesario sin sustentarlo sólo en ilusiones.

 

Entre “la unión y la esperanza” hace ya tiempo que coincidimos, hay que rescatarlo;

recuerda que una promesa no cumplida es un ataque directo a la honestidad.

 

 

 

 

(en la serie automatismos diarios)

 

 

 

Publicado en Automatísmos diarios | 8 comentarios

Despertar

 

Una vez más me has arrancado el sueño

pasé de la negrura y ausencia de imágenes

a la percepción del olor de tu piel y el color de tu aliento,

un tacto blanco, terso, íntimo… accedí de inmediato.

 

Sin encender la luz iluminaste mi mañana

respiré tu alma y me consagré en cuerpo,

te entregué mi espíritu y te pedí usarlo,

tocarlo y hacerlo vibrar… lo lograste.

 

Ocasiones de frecuencia pausada que a pesar de ello

disfruto; suspiros en miradas, en complemento,

tiemblo y  me estremezco, estamos cerca,

espasmos, alegría y necesidad… estoy en tí.

 

Al final, sobre mi pecho, duermes tranquila, satisfecha;

percibo tu pausado respirar y acariciando tu cabello

te ofrezco seguridad, ahora siento tu paz;

quedan ternuras mutuas… somos uno.

 

Presencia que motiva a fundir nuestros cuerpos,

que genera remolinos de dicha y plenitud,

has intensificado mis alegrías desplazado mis tristezas,

ya no hay ni habrá más carencias.. eres tú.

 

Me invitaste a comprender que esto es más que un simple sentimiento,

lo entiendo y acepto, con honestidad  agradezco el momento.

Espero motivar lo mismo, ofrecerte lo que vivo… estás en mí.

Te invito a quedarte y permanecer por siempre aquí.

 

 

 

(en la serie automatismos diarios)

 

 

Publicado en Automatísmos diarios | 1 Comentario

Ambivalencia

 

Corroborar el sentir estableciendo patrones,

reciprocidad y complemento, ciencia de vida.

 

Mi principal religión es una espiritualidad sin preceptos

perféctamente circunscrita y donde tú eres el centro;

permíteme comprender, déjame entrar

seamos parte y soporte, naturalidad.

 

Mantener y cumplir promesas,

instancias y conciencias, fluir abstracto.

 

Mi vida es ideas sustentadas,

hipótesis sometidas a experimentación,

soy un centro teórico sin fronteras, abierto a objetividades;

no es necesario entrar, acércate cuando lo desees.

 

Englobar actitudes y mostrarlas abiertamente

interferencia en vida, complementos diarios.

 

La necesidad existe, siempre ha estado presente

cura de dolores; espera de esperanzas; realizaciones…

 

«Necesitamos madurez para poder estar en plenitud debemos intentarlo»

 

 

 

 

(en la serie automatismos diarios)

 

 

Publicado en Automatísmos diarios | 1 Comentario